¿El contratista al que le pagas en EE. UU. es en realidad tu empleado?
En México, Colombia y Brasil, el riesgo que te enseñaron a temer es despedir a alguien. En Estados Unidos es la clasificación incorrecta: llamar contratista a alguien que para la ley es empleado.
No se decide por lo que diga tu contrato. Se decide por cómo trabaja la persona en realidad, en el día a día, y el IRS y su estado pueden cobrarlo cada uno por su lado. Estas son las cinco preguntas que un auditor hace primero.
- sin correo, sin formulario, sin guardar nada
- escrito por especialistas que pasan gente a W-2 cada semana
- si estás bien, te lo vamos a decir
¿Prefieres empezar por la pregunta del dinero? La calculadora de costos compara una entidad, un contratista y Norte para tu salario exacto.
1.¿Trabaja el horario que tú fijas?
2.¿Usa tus herramientas, tu correo, tus sistemas?
3.¿Ha trabajado solo para ti, mes tras mes?
4.¿Le reporta a un gerente de tu equipo?
5.¿Hace el mismo trabajo que tus propios empleados?
Tu resultado
Contesta las cinco y te decimos dónde estás parado.
Cada pregunta es una de las señales que el IRS realmente pesa. Nada de esto se envía a ningún lado, así que contéstalas como son las cosas en realidad.
Nada en esta página se guarda ni se envía a ningún lado. El veredicto se calcula en tu navegador, y lo único que sale de él es el mensaje de arriba, si decides llevarlo al formulario de contacto y enviarlo. Esto no es asesoría legal.
Tres pruebas, y a ninguna le importa cómo se llame el contrato.
Control del comportamiento
¿Tú diriges cómo se hace el trabajo? Fijas horario, asignas tareas a diario, exiges capacitación, revisas el método y no solo el resultado. Cuanto más diriges, más se parece a un empleado.
Control financiero
¿Quién carga el riesgo? Un contratista de verdad invierte en sus propias herramientas, puede tener pérdidas, pone su precio y le vende a otros clientes. Alguien que cobra un monto fijo mensual con tu equipo, no.
La relación
¿Es indefinida, y el trabajo es central para tu negocio? Un esquema sin fecha de fin haciendo el mismo trabajo que tus empleados es el patrón que los auditores buscan primero.
Un contrato firmado que diga “contratista independiente” pesa casi nada frente a estas tres. Tampoco pesa la preferencia de la persona: un trabajador no puede renunciar por acuerdo a su condición de empleado, que es la parte que sorprende a casi todos los que hablan con nosotros.
Si sale mal
La cuenta llega en cuatro piezas separadas.
- Impuestos atrasados. La parte de empleador de Social Security y Medicare que nunca pagaste, más el desempleo federal y estatal, por cada mes que corrió.
- Multas e intereses. Cobrados por declaración y por trabajador, y se acumulan mientras el caso sigue abierto.
- El estado, por su lado. Reclamos de salarios, horas extra, prestaciones no dadas y sus propias multas. Un acuerdo federal no cierra el expediente estatal.
- La propia persona. Puede reclamar horas extra y prestaciones no pagadas, normalmente en el momento en que la relación termina mal.
USD 15,000 a USD 100,000+
por trabajador mal clasificado, el rango típico de exposición combinada ante el IRS y el estado. Una persona, una auditoría.
Pasarlo a un W-2 de verdad toma unos cinco días.
Un empleado W-2 es simplemente alguien empleado como debe ser: impuestos retenidos en la fuente, prestaciones incluidas, y un empleador que carga las obligaciones. Norte se vuelve ese empleador, en el estado donde vive la persona, sin que nada de su día cambie.
Nos cuentas la situación
Cuánto tiempo, cuánto gana, qué estado, cómo trabaja. Sin que nadie te juzgue. Casi todos nuestros clientes llegaron exactamente aquí.
Te cotizamos el costo real de hacerlo bien
Salario, impuestos de empleador, prestaciones y nuestra tarifa, por escrito, en tu moneda, antes de que te comprometas a nada.
La persona firma un contrato de empleo de verdad
Con seguro médico y 401(k) incluidos. En nuestra experiencia esta conversación sale mejor de lo que los fundadores esperan: es un ascenso, no una degradación.
El reloj se detiene
La exposición deja de crecer desde ese día. Lo que ya pasó es una conversación aparte, y te diremos con honestidad cuándo necesita un abogado en EE. UU. y no a nosotros.
Aquí nadie te va a regañar.
Casi todos nuestros clientes empezaron con un contratista y un mal presentimiento. Cuéntanos dónde estás y te decimos qué se necesita para dormir tranquilo.